Hoy, en el Día del Bombero Voluntario, queremos detenernos un momento para agradecer a quienes están siempre cuando más se los necesita.
A esos hombres y mujeres que dejan sus familias, su trabajo y sus actividades personales para salir corriendo ante una emergencia. A quienes enfrentan incendios, accidentes, tormentas y situaciones de riesgo con un único objetivo: ayudar a los demás.
Los Bomberos Voluntarios de Roldán son mucho más que una institución. Son un símbolo de compromiso, solidaridad y vocación de servicio. Están presentes en los momentos más difíciles, acompañando a la comunidad con profesionalismo, valentía y un enorme corazón.
Hoy celebramos su entrega silenciosa, sus horas de capacitación, las guardias interminables y cada intervención que realizan para cuidar a nuestra ciudad.
👏 Gracias por estar siempre. 👏 Gracias por elegir servir. 👏 Gracias por representar los mejores valores de nuestra comunidad.
¡Feliz Día del Bombero Voluntario a todos los integrantes del Cuerpo Activo, Comisión Directiva, aspirantes y colaboradores de Bomberos Voluntarios de Roldán!
🚒🔥 ¡Feliz día, héroes!
📲 www.roldanyvos.com 📸 Instagram: @roldanyvos ▶️ YouTube y Twitch: @roldanyvos
💬 ¿Tenés algún recuerdo o anécdota con los Bomberos Voluntarios de Roldán? Compartila en los comentarios y sumate al homenaje.
Las ciudades también pueden empobrecerse mientras se desarrollan.
Mientras la agenda pública gira alrededor de obras, transporte y nuevos desarrollos urbanos, crecen las preguntas sobre la calidad de vida, los vínculos y el futuro compartido de la ciudad.
Esta semana escuché una extensa entrevista al presidente del Concejo Municipal. Como ocurre habitualmente en la agenda pública local, los temas centrales fueron las cloacas, el transporte, el pavimento, la conectividad, los loteos y las herramientas para acompañar el crecimiento de la ciudad. Y es lógico que así sea.
Roldán creció como pocas ciudades de la región. Cada nuevo barrio, cada calle pavimentada, cada ampliación de servicios responde a demandas reales de una comunidad que no deja de expandirse.
Sería absurdo negar la importancia de esas discusiones.
Sin embargo, mientras escuchaba hablar del futuro de la ciudad, me quedó dando vueltas una pregunta incómoda. ¿Y si estamos discutiendo mucho cómo crece Roldán y demasiado poco cómo vive? Porque mientras hablamos de obras, también ocurren otras escenas.
Ocurren en las escuelas, donde docentes que eligieron enseñar terminan muchas veces gestionando conflictos, angustias y situaciones que exceden largamente lo pedagógico.
Ocurren en las familias, atravesadas por la incertidumbre económica, el agotamiento y la dificultad de sostener rutinas, vínculos y proyectos. Ocurren en los clubes, donde no siempre son los chicos quienes tienen más dificultades para convivir. Ocurren en los barrios, donde cada vez vivimos más cerca unos de otros, pero no necesariamente más conectados. Ocurren entre muchos jóvenes para quienes el problema no es solamente evitar una adicción, sino encontrar motivos para imaginar un futuro. Nada de esto aparece habitualmente en las discusiones públicas.
Y sin embargo también forma parte de la ciudad, quizás porque seguimos pensando el desarrollo casi exclusivamente en términos de infraestructura. Más calles, más servicios, más transporte, más conectividad. Todo eso importa, y mucho, pero el desarrollo urbano y el desarrollo humano no son exactamente la misma cosa.
Una ciudad puede tener más pavimento y menos comunidad, más habitantes y menos vínculos, más inversiones y menos espacios de encuentro, más crecimiento y más soledad.
Las ciudades también pueden empobrecerse mientras se desarrollan y no hablo solamente de dinero. Hablo de participación, de confianza, de proyectos compartidos, de pertenencia y de la capacidad de imaginar un futuro común.
Por eso me llamó la atención que, casi al mismo tiempo que gran parte de la dirigencia local volvía a discutir infraestructura y crecimiento, apareciera una encuesta destinada a conocer la situación de las mujeres de la comunidad.
No porque la iniciativa sea cuestionable. Todo lo contrario. Lo que resulta llamativo es que la encuesta abre interrogantes que hasta ahora no parecen tener demasiadas respuestas públicas.
¿Qué diagnóstico existe hoy sobre la situación de las mujeres en Roldán? ¿Qué programas se están desarrollando? ¿Qué recursos se ejecutan concretamente? ¿Qué resultados se esperan obtener? ¿Estamos frente al inicio de una política pública sostenida y evaluable o simplemente ante un relevamiento aislado?
Porque escuchar siempre es importante. Pero gobernar implica algo más que escuchar. Implica planificar, intervenir, evaluar y rendir cuentas sobre los resultados. Tal vez una ciudad no deba medirse solamente por la cantidad de obras que inaugura.
Tal vez también deba medirse por las oportunidades que genera, por los vínculos que fortalece y por la calidad de vida que construye para quienes la habitan.
Cada dos años volvemos a discutir quién debe conducir Roldán. Mucho menos frecuente es la discusión sobre hacia dónde queremos conducirla, y quizás ahí esté el verdadero desafío, no solamente administrar una ciudad que crece.
Sino evitar que, en medio de ese crecimiento se nos escape aquello que hace que una ciudad sea algo más que un conjunto de calles, loteos y servicios: La comunidad.
La Escuela 1402 de Roldán celebró un importante logro deportivo y educativo tras consagrarse campeona del Torneo Departamental de Ajedrez, obteniendo el primer puesto en ambas categorías participantes.
El certamen reunió a estudiantes de distintas instituciones de la región y contó con la destacada participación de los equipos de nivel inicial y avanzados de la escuela roldanense.
Campeones en ambas categorías
En la categoría “Equipo Inicial” (4to y 5to grado), el equipo estuvo integrado por:
♟️ Ana Paula Ledesma (capitana) ♟️ Ciro Cortejarena ♟️ Benicio Andrioli ♟️ Acosta Paulina
Mientras que en la categoría “Equipo Avanzados” (6to y 7mo grado), participaron:
♟️ Bruno Magini (capitán) ♟️ Finos Helena ♟️ Espinosa Candelaria ♟️ Codagno Theo
Ambos equipos lograron quedarse con el primer puesto del torneo departamental, representando a la institución y a la ciudad de Roldán con excelentes resultados.
Un orgullo para la comunidad educativa
Desde la comunidad educativa destacaron el compromiso, la dedicación y el trabajo de los estudiantes, quienes vienen desarrollando actividades vinculadas al ajedrez como herramienta pedagógica y de aprendizaje estratégico.
El logro fue celebrado por docentes, familias y compañeros, convirtiéndose en una gran noticia para toda la ciudad.
En el marco de los festejos por los 160 años de Roldán, la ciudad abrió la convocatoria a un concurso fotográfico destinado a vecinos y amantes de la fotografía que quieran retratar la identidad, la historia y los paisajes que forman parte de la esencia roldanense.
La propuesta está dirigida tanto a fotógrafos profesionales como aficionados, a partir de los 13 años y sin límite de edad, con el objetivo de mostrar distintas miradas sobre la ciudad a través de imágenes.
Cómo participar
Cada participante podrá presentar hasta dos fotografías que reflejen la identidad de Roldán, incluyendo paisajes, edificios históricos, eventos culturales, espacios emblemáticos o escenas cotidianas de la vida local.
Las obras deberán entregarse impresas en tamaño A4, con un margen de 2 centímetros por lado y montadas sobre cartón tamaño A4.
Dónde y hasta cuándo se reciben las fotos
La recepción de las obras se extenderá hasta el próximo 5 de junio inclusive.
Los interesados deberán acercar sus trabajos a la Secretaría de Cultura, ubicada en Bv. López 643, de lunes a viernes entre las 8:00 y las 18:00 horas.
Muestra y premiación en el Paseo de la Estación
Todas las fotografías seleccionadas formarán parte de una muestra abierta al público que se realizará el domingo 14 de junio, de 10:00 a 17:00 horas, en el Paseo de la Estación.
Durante la jornada, un jurado integrado por Vanesa Carreras y Darío Ávila elegirá las imágenes destacadas del certamen.
En caso de lluvia, la actividad será reprogramada para el 21 de junio.
Este 25 de Mayo dejó una sensación amarga en gran parte de la comunidad de Roldán. Mientras en distintas ciudades del país las plazas se llenaron de banderas, locro, peñas, música y vecinos celebrando una de las fechas más importantes de la historia argentina, en nuestra ciudad reinó el silencio.
La Municipalidad de Roldán decidió limitar la conmemoración patria a un escueto acto realizado en la Casa de la Cultura. Sin convocatoria popular, sin actividades abiertas, sin una verdadera fiesta patria que represente el espíritu del 25 de Mayo. Lo más llamativo fue que gran parte de los vecinos ni siquiera se enteró de la realización del evento, ya que no existió difusión previa en redes sociales oficiales ni en los canales habituales de comunicación del Municipio.
Y ahí aparece el verdadero problema: no se trata solamente de un acto pequeño. Se trata de la ausencia total de una política de encuentro con la comunidad. Porque las fechas patrias no son un trámite administrativo. Son momentos de identidad colectiva, de memoria, de unión entre generaciones y de reconocimiento de nuestras raíces.
El 25 de Mayo no es una fecha más en el calendario. Representa el nacimiento de la Nación Argentina, la lucha por la libertad y el comienzo del camino hacia nuestra independencia. Es el día donde el pueblo debería sentirse protagonista. Sin embargo, en Roldán, la sensación fue exactamente la contraria: un festejo apagado, cerrado y distante de la gente.
Y muchos vecinos comenzaron a hacerse una pregunta incómoda, pero inevitable: ¿qué pasa? ¿Si no vienen funcionarios desde la Provincia, el pueblo de Roldán no merece una verdadera fiesta patria? Porque pareciera que solo hay despliegue, organización y entusiasmo cuando hay cámaras, visitas políticas o actos de relevancia provincial. Mientras tanto, los vecinos comunes —los que sostienen la ciudad todos los días— terminan quedando relegados a un acto improvisado, silencioso y prácticamente invisible.
La poca participación también expone otro fenómeno preocupante: el creciente alejamiento entre la gestión municipal y buena parte de los vecinos. Cuando no hay convocatoria, cuando no hay entusiasmo, cuando no hay presencia popular, algo se rompe en el vínculo entre quienes gobiernan y quienes esperan sentirse parte de una ciudad viva.
Resulta difícil entender cómo una ciudad que crece año tras año, que tiene instituciones, artistas, escuelas, centros tradicionalistas y vecinos con ganas de participar, termina ofreciendo uno de los 25 de Mayo más fríos y deslucidos de los últimos tiempos.
Porque las fiestas patrias no son un gasto. Son una inversión en identidad, en cultura y en comunidad.
Y este año, lamentablemente, Roldán pareció olvidarse de eso.